MALALA YOUSAFZAI
LUCHANDO CONTRA LA DISCRIMINACIÓN POR SEXO DESDE LA JUVENTUD
Hoy quiero hablaros de una mujer que, desde que era una niña se ha comprometido en la defensa del derecho a la educación de las niñas y las mujeres.
Malala nació en Mingora (Pakistán) en 1997. Su padre dirigía y daba clases en un colegio para niñas en su pueblo, "y quería que Malala tuviera las mismas oportunidades que tendría un chico", según ella misma comenta.
A Malala le gustaba mucho ir a la escuela y aprender junto a su padre y compañeras.
Pero esta situación, a la que desde el punto de vista de países de nuestro entorno, se la podría calificar de normal e igualitaria para con las niñas y mujeres, cambió bruscamente para Malala en el año 2008 cuando los talibanes tomaron el control de su pueblo.
Estos extremistas radicales prohibieron que las niñas fueran al colegio, entre otras cosas. Nuestra protagonista no quería aceptar esa imposición, y comenzó a hablar sobre el derecho a la educación por diferentes lugares de su país, con el peligro que esa actuación suponía.
A un periodista de la BBC se le ocurrió que la mejor manera de contar lo que pasaba era a través de un blog escrito por un estudiante. Así, Malaa con sólo 11 años empezó a escribir en un blog contando acerca de la violencia y y control talibán en la zona, bajo el seudónimo de "Gul Makai", por motivos de seguridad.
Tras hablar sobre los derechos que les habían sido denegados a las niñas de su país, Malala dió un discurso público, que la hizo estar en el punto de mira de los talibanes. Sufrió un atentado a manos de un talibán que le disparó en el lado izquierdo de su cabeza. Trasladada a un hospital, consiguieron extraerle la bala y pudo salvar su vida.
Sólo tenía 14 años.
Tras el atentado fué trasladada al Reino Unido donde sufrió un largo proceso de recuperación, con varias operaciones y una larga rehabilitación. El resto del mundo se hizo eco de dicho atentado.
Tras sobrevivir a ese atentado, el peligro no había terminado: los terroristas la volvieron a amenazar, pero Malala no se amedrentó ante esa situación.
Después de dos años de recuperación, se trasladó con su familia a una casa de Reino Unido. Malala tenía claro que continuaría luchando hasta que todas las niñas pudieran ir a la escuela. Con la ayuda de su padre, creó la fundación Malala Fund, que tenía como objetivo el dar oportunidades a todas las niñas para alcanzar el futuro que querían.
En 2014, en reconocimiento a su labor, recibió en Premio Nobel de la Paz, siendo la persona más joven en conseguirlo. Contaba con tan sólo 17 años de edad.
En la actualidad, Malala Yousafzai estudia Filosofía, Política y Economía en la Universidad de Oxford. Sigue trabajando en su fundación y continua luchando por el derecho a la educación.
Esta joven es un ejemplo de lucha contra la discriminación por sexo en un país en el que las niñas y mujeres son denigradas y ven revocados todos sus derechos fundamentales, bajo un fanatismo terrorista que las considera objetos y no personas.
Esperemos que estas y otras discriminatorias situaciones que padecen niñas y mujeres desaparezcan rápidamente de la faz de la tierra............

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